fast fashion: una receta

En estos momentos, una menor de edad se aleja de su familia en busca de un trabajo que pueda darle una mejor calidad de vida en una gran ciudad. Su única oportunidad de trabajo “seguro” es ser costurera y para eso tiene que mentirle a sus jefes diciendo que es mayor de edad. ¿Fue difícil conseguir trabajo? No.

Al entrar al taller, se siente un calor tremendo y hay ruido de máquinas de coser por todos lados. Debes tener cuidado de no pisar a ninguno de los hijos de tus compañeras. Y al subir las escaleras ciertos peldaños tienen grietas y podrías caerte. Tienes que coser de aquí al final del día 200 playeras o pantalones; si no terminas, te quedas horas extra. Si las mesas están ocupadas, hazlo con aguja y en el suelo. Al final del día te pagarán 3 dólares ($51) que al final del mes serán $1,170 de sueldo mensual. Con eso comes, te vistes y le das de comer a tu nueva hija.

Diez años después sigues como costurera. Tu hija trabaja en la fábrica vieja de al lado porque tu jefe no la dejó trabajar contigo. Acaba de salir una nueva colección primavera/verano solo que ahora trabajas más y te pagan menos. Como la competencia ahora compra las playeras a $4 tu jefe las vende a $3 y si alguien ofrece más barato, te quedas sin trabajo. Al final de la jornada tu único alivio es correr al baño. Tu hija ni siquiera ha comido y debe de terminar de coser.

Al otro día tienes que ir a trabajar pero la calle está repleta de ambulancias. La fábrica donde trabajaba tu hija acaba de estallar y su turno se prolongó más que el tuyo. No sabes si está viva y su jefe está prófugo. Mientras tanto, no puedes investigar porque ya vas tarde para trabajar. Al final del día el cuerpo de tu hija no aparece. Y luego esos días son semanas. Tu condición laboral es incierta, cada día te enfermas más y nadie en tu edificio se siente a salvo. Un día el edificio colapsa, litros de agua y tintes contaminas los arroyos de tu localidad y todas tus horas de trabajo se hunden entre escombros. Mientras que del otro lado del mundo la ropa que cosiste está en rebaja porque hay una nueva línea de ropa y otra más está en camino.

Fast fashion isn’t free. Someone, somewhere is paying. —Lucy Siegle

@angrodmtd

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