día internacional de los museos

Cada año se esconden miles de pesos recortados del presupuesto anual para la cultura en México. Esa magnífica cantidad se esconde detrás de un boceto de Da Vinci en Bellas Artes, una sala con espejos de Kusama en el Tamayo o algún otro elefante (o araña) en la sala que haga parecer que todo está bien, y que acá no pasó nada. Mientras que el resto de los museos a lo largo de la ciudad (y el país) de propiedad estatal permanecen con su acervo sin exhibir, con instalaciones o equipo deficiente o sin programas apropiados de vinculación y educación. Y lo más obvio: sin visitantes.

En el 2013, Jake Barton dio una conferencia para TED hablando de la importancia del museo para contar las historias de la gente a partir de eventos colectivos (el 9/11 por ejemplo) o elementos que forman parte de la historia y cultura de una sociedad como piezas arqueológicas y obras de arte. Durante ese año, trabajó para el Museo de Arte de Cleveland en Gallery One, un proyecto que usa tecnología para que la gente interactúe con el arte de formas que tradicionalmente no ocurrían. Muy en la línea de Snapchat, puedes hacer gestos y posturas frente una cámara que escanea tu rostro y el acervo del museo selecciona una pieza que se parezca a ti.

E incluso desde antes, en el 2011 Google se dio a la tarea de visitar los museos y colecciones más grandes del mundo. Desde el MUNAL hasta el MoMA, pasando por el Rijksmuseum y el Palacio de Versalles escaneando y fotografiando piezas, esculturas, óleos, vestidos, armaduras y muchos objetos más para hacer Google Cultural Institute (Art Project y World Wonders) que desde que su fundación ha permitido que cualquier persona con una conexión a internet se meta en los acervos más exóticos del mundo como si estuviera dentro de un museo, o caminando en el palacio ¡y no solo eso! que organice sus propias galerías y comparta sus obras favoritas en cualquier lugar.

Tan solo hoy, salió en YouTube la nueva herramienta de Google: Art Camera que es un dispositivo listo para viajar por todo el mundo para escanear y fotografiar las piezas de arte que más nos gustan con una calidad altísima. Tanto que te permite ver los brochazos, trazos, líneas y más detalles que a simple vista o en una exhibición un guardia no te dejaría ver.

Cuando se trata de entrar en un museo de la ciudad de México en pleno 2016, es más fácil encontrar los discursos repetidos de Frida Kahlo y los muralistas o las exposiciones “espectaculares” de Diego Rivera, porque seguro es el único artista que existió. Por más folklóricas que sean sus muestras, parece que los museos se han olvidado del sentido del humor. Y en su afán de ser serios e institucionales lo que exhiben es un montón de piezas de laboratorio con una museografía estéril que a varios espectadores deja entre la sorpresa la duda, y la nada. Esa misma falta de imaginación y emoción ha llevado a que la gente no se relacione con los museos o peor aún: que se conforme por ver tan poco.

Para la exposición Manus x Machina / Fashion in the Age of Technology el acervo que se reunió contempla una enorme rango de vestidos impresos en 3D o hechos de plumas, espacios diseñados por el despacho de Rem Koolhas, catálogos que critican, cuestionan y exponen redactados por la editorial de VOGUE y el curador del Insituto del Vestido aparte de videos, campañas y contenidos especialmente diseñados para cautivar, entretener y difundir al público temas como el diseño y la moda. Disponibles del internet para el mundo entero. Fuera de aquí, muchos museos exhiben con el mismo calibre que una función en Disneyland. ¿Por qué no dejar de lado las narrativas viejas y conservadoras que aquí se exhiben? Si las cosas son “más serias” es porque no se ha entendido que solo la cultura como espectáculo es cultura. ¿Por qué no exigir más de nuestro museos?

#estoestrendo | @angrodmtd

 

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